KINSASA, 9 mar (NNN-TELESUR) — La situación en Bukavu, controlada por el grupo terrorista M23, se ha agravado con la creciente violencia de los grupos que toman la justicia por su mano ante la ausencia de la policía.

Al menos 11 personas han muerto en los últimos dos días debido a ataques de milicias, mientras la comunidad local, cansada de la violencia y la impunidad, busca hacer justicia a su manera.
La retirada del ejército y la falta de una intervención policial adecuada han dejado a los residentes de la ciudad en una situación desesperada, sin el respaldo necesario para garantizar la seguridad, de acuerdo con reportes de medios locales de comunicación.
El grupo terrorista del M23, respaldado por Ruanda, continúan imponiendo su control en la región, con miras a consolidar una administración propia mientras la violencia persiste.
Con la complicidad de las fuerzas externas, la situación de los civiles se deteriora, con un creciente temor de que la justicia callejera tome el lugar de una respuesta estatal legítima.
Los habitantes de Bukavu se ven atrapados entre la represión terrorista y la inacción del gobierno, mientras los intereses extranjeros se perpetúan a costa del sufrimiento del pueblo de ese país africano.
— NNN-TELESUR