Unos 26 millones de sudaneses pasan hambre a causa de la inflación alimentaria

NACIONES UNIDAS, 25 jul (NNN-UNIS) — El alza de los precios de los alimentos, los problemas de acceso y el impacto de la guerra agravan el limitado acceso de la población a los alimentos. Unas 750.000 personas se encuentran al borde de la hambruna.

Foto: WFP/Eulalia Berlanga

Marcados por dos años de conflicto, unos 26 millones de sudaneses pasan hambre debido al aumento del precio de los alimentos y las dificultades de acceso en el país, informó la ONU.

En su sesión informativa diaria en Nueva York, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, dijo que la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) “sigue extremadamente alarmada por el empeoramiento de la situación alimentaria en Sudán” y que la cifra de 26 millones incluye a 750.000 personas que están “a un paso de la hambruna”.

“Por poner un ejemplo, equivale a toda la población de Australia”, añadió.

En Sudán, la subida de los precios de los alimentos, los problemas de acceso y el impacto de la guerra están agravando el limitado acceso de la población a los alimentos.

El mes pasado, el precio de los alimentos locales aumentó un 16% en comparación con mayo y es un 120% más alto que en junio de 2023. 

“Las penurias de la población no harán más que empeorar a medida que se acerque la temporada de lluvias”, afirmó Dujarric.

Explicó que el paso fronterizo de Tine, utilizado para transportar mercancías desde Chad a la región sudanesa de Darfur, es actualmente intransitable debido a las fuertes lluvias y las inundaciones. Además, las rutas del sur de Sudán están inaccesibles.  

Dujarric advirtió que “la población de Sudán se enfrenta a la peor de las situaciones”, y que el personal humanitario necesita urgentemente acceso por todas las rutas posibles para evitar un mayor deterioro de la situación.

También destacó la necesidad crucial de apoyo financiero, señalando que el plan de 2700 millones de dólares para cubrir las operaciones humanitarias de este año sólo está financiado en un 30%. 

Por otra parte, la Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU para Sudán hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que intensifique urgentemente sus esfuerzos para poner fin a la guerra, que acaba de entrar en su segundo año.

La Misión, establecida por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, acaba de concluir una visita de tres semanas al vecino Chad, donde ha documentado preocupantes pautas de graves violaciones de los derechos humanos derivadas del conflicto.

Los tres miembros se reunieron con refugiados sudaneses que relataron de primera mano terribles asesinatos, violencia sexual, incluidas violaciones colectivas, detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas, saqueos, incendios de casas y utilización de niños soldado.

Afirmaron que muchas de las violaciones parecen estar especialmente dirigidas contra profesionales como abogados, defensores de los derechos humanos, profesores y médicos. Los desplazamientos forzosos son una característica común.

“Fue desgarrador escuchar los testimonios de las víctimas de violencia sexual”, declaró la experta Mona Rishmawi.

“Al parecer, esta violencia tiene lugar durante el cautiverio y mientras las mujeres y niñas huyen. A veces es para castigar a una mujer que defiende activamente a su comunidad. A veces es aleatoria y oportunista”, explicó.

La Misión de Investigación también escuchó opiniones sobre las medidas que podrían y deberían tomarse para romper el ciclo recurrente de violencia y garantizar la rendición de cuentas, la justicia y el apoyo a las víctimas.

“Admiro la valentía de las muchas viudas que hemos encontrado en los campos”, declaró Joy Ngozi Ezeilo, miembro experto. “Nadie merece pasar por experiencias tan crueles que le cambien la vida”.

Aunque reconocen los enormes esfuerzos realizados por las autoridades chadianas, las entidades de las Naciones Unidas y otros actores humanitarios, los expertos atestiguan que “está claro que las necesidades superan el apoyo disponible”.

Chande Othman, presidente de la Misión de Investigación, subrayó que toda la comunidad internacional debe responder.

“La ONU y los grupos humanitarios necesitan urgentemente más ayuda financiera y de otro tipo para garantizar que los refugiados sudaneses y los repatriados chadianos tengan acceso a servicios básicos, como nutrición, necesidades higiénicas, atención sanitaria y educación”, enfatizó.

La Misión hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que aumente el apoyo humanitario a las comunidades chadianas que acogen a los refugiados, ya que están sometidas a una inmensa presión.

Sólo la ciudad fronteriza de Adre acoge a más de 200.000 refugiados sudaneses, al menos cinco veces su tamaño original.

Como todos los expertos independientes nombrados por el Consejo de Derechos Humanos, los miembros de la Misión no son personal de la ONU y no reciben remuneración por su trabajo.
— NNN-UNIS

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