Denuncian racismo y xenofobia contra población haitiana en República Dominicana

SANTO DOMINGO, 25 jul (NNN-TELESUR) — La organización Haitianos RD en República Dominicana denunció el miércoles el aumento de los casos de violencia racista, colonialista y xenófoba contra los migrantes procedentes de Haití.

Foto: @aquelarre_rd

El movimiento insistió en el repunte de asesinatos y la violencia contra personas haitianas que han tenido lugar en manos de “efectivos militares, policiales y agentes migratorios, así como civiles radicalizados, en un agitación xenófoba y racista por parte de voceros del Gobierno”.

El colectivo denunció, de igual manera, la muerte entre marzo y junio de tres migrantes a manos de militares, así como dos asesinatos en el mes de julio de dos campesinos haitianos por parte de un hacendado.

El 3 de julio tuvo lugar la muerte de una haitiana de 23 años cuando agentes de migración le negaron atención médica y fue trasladada a su país tras ser detenida de manera arbitraria. Al respecto, la organización refirió que “en vez de permitírsele llegar a su destino, más aún dada su condición de salud, se le detuvo y se le negó atención médica, hasta producir su muerte el día siguiente”.

De acuerdo con las denuncias de la Organización no Gubernamental (ONG) haitiana Grupo de Apoyo a los Repatriados y Refugiados (GARR), los agentes migratorios intentaron deshacerse del cadáver en la frontera con Haití, lo que evidencia la violación de protocolos y de prácticas humanas.

La ONG manifestó que este caso “retrata crudamente la violencia racista del Gobierno dominicano, cuyos agentes han realizado miles de detenciones arbitrarias con fines extorsivos, tanto de personas en situación migratoria regular como irregular”.

La continua violación por los allanamientos ilegales en varios puntos del país por parte de militares, agentes policiales y miembros de la Dirección General de Migración (DGM) fue denunciado de igual manera por Haitianos RD.

Estos allanamientos, corroboró el colectivo, «sin orden judicial ni presencia de fiscales suelen realizarse en altas horas de la noche».

Ante un comunicado enviado por el Gobierno haitiano el pasado 9 de julio donde lamentaba el asesinato de ciudadanos haitianos, el Gobierno rechazó entonces “categóricamente las acusaciones del Gobierno haitiano de que sus ciudadanos son víctimas de tratos inhumanos en territorio dominicano”.

De acuerdo al Instituto de Estudios Latino-Americanos (IELA) de la Universidad Federal de Santa Catarina en Brasil, prácticamente el 80 por ciento de la región metropolitana de la capital haitiana, Puerto Príncipe, está hoy bajo control de las pandillas.

“Sólo el año pasado, ocho mil personas murieron en protestas y enfrentamientos entre grupos criminales. Una vez más, la ONU asumió la tarea de ‘pacificar’ el país y ya prometió una fuerza internacional para apoyar a la Policía haitiana, que esta vez estará dirigida por Kenia”, refirió el Instituto.

De igual manera, insistieron que “siempre es importante recordar que toda esta tragedia que vive Haití comenzó en 2004 cuando Estados Unidos ayudó en el golpe de Estado contra Jean-Bertrand Aristide, elegido democráticamente por el pueblo. Aristide fue depuesto y las Fuerzas de la ONU, encabezadas por Brasil, invadieron el país que hasta el día de hoy no ha logrado estabilizarse. La lógica del caos en su expresión más elaborada”.

Por su parte, el artículo de Lautaro Rivara, publicado en el mismo Instituto reconoce que “el descalabro público y notorio de la situación haitiana salpica desde hace varios años a la gran potencia en declive, dado que todo lo que ha sucedido en Haití en un siglo, pero en particular en las últimas tres décadas, lleva la huella indeleble del Departamento de Estado de los Estados Unidos (EE.UU.)

De igual manera, precisan que incluye desde “el apoyo a las fuerzas que derrocaron dos veces consecutivas a Aristide (con un retorno en medio que paradójicamente fue patrocinado por Bill Clinton), hasta los 15 años de presencia ininterrumpida de las misiones de las Naciones Unidas, en particular la tristemente célebre MINUSTAH. Esto, sin incluir las formas de intervención, opacas y no declaradas, que paramilitarizaron el país”.
— NNN-TELESUR

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